Esta foto es ya de hace unos cuantos meses... Me parece tan lejana... Desde el momento de su captura han pasado muchas cosas en mi vida, algunas muy buenas y otras muy malas. Pero el resultado es que sigo construyéndome poco a poco, día a día, mes a mes, año a año. En el momento de la foto aunque parezca todo lo contrario pasaba por uno de los momentos
Más difíciles que he vivido, y ahí estaba Ana, para retratarme, para animarme, para hacerme saltar y reírme de los problemas, como cada vez que la he necesitado. Tu cámara me ha retratado en tantos y tan distintos momentos Ana... Y quierp que siga siendo así. Porque a tu lado, tras tu objetivo todo se ve más fácil, porque tu mirada hace que todo sea más llevadero y agradable. Gracias por estar siempre que te he necesitado ahí.
No siempre son tiempos fáciles y muchas veces es difícil ser conscientes de las salidas o soluciones de cada momento, pero soy muy afortunado de tener a alguien como
Tú, que me ayude a encontrar más liso el camino. Gracias tatica, te quiero.
domingo, 26 de mayo de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
Se me lleva la corriente
Hay días en los que te das cuenta de que todos los esfuerzos realizados no sirven, que se los lleva la corriente de un río, aparentemente tranquilo, en calma, pero que esconde torbellinos bajo sus aguas superficiales, capaces de ponerte del revés. ¿Qué hacer entonces? ¿Seguir luchando a contracorriente soportando el dolor que provocan los cortes de ramas y piedras arrastradas por la corriente? O dejarse llevar por ésta hasta que finalmente te ahogue?
La corriente me arrastra y yo me voy quedando sin fuerzas para luchar contra ella...
La corriente me arrastra y yo me voy quedando sin fuerzas para luchar contra ella...
viernes, 16 de noviembre de 2012
Nuevas ilusiones
Hace ya un tiempo que dejé de escribir por aquí. Sobre todo porque lo último que escribía no era del todo alegre, y lo que pretendía serlo me llevaba a puntos que no conocía de mí.
Han sido meses de grandes cambios, de viajar por mi interior hasta perderme y preguntarme si aún era yo. Y cuando más perdido creía que estaba, cuanto màs me alejaba de ese David que antes fui, más seguro y fuerte me sentía, pero también más cansado.
Y de repente, un día, ese viejo y herido David, ese Le petit Davidlie Poulain, soñador, confiado y algo ingenuo volviò a resurgir lentamente, más fuerte que antes, con más ganas de absorver por sus poros vida, con más ganas de ser el que siempre he sido.
Y hay factores que me están ayudando mucho a que me guste mucho mi nueva vida. Ahora mismo tengo cosad que me ilusionan. Y da un poquito de miedo, de vértigo. Pero creo que he vivido ya con miedo mucho tiempo, y ahora que tengo tantas cosas a mi alrededor que me llenan de color, es hora de pintar un arcoiris con ellas.
Voy preparando el lienzo para pintar
Mi nueva vida.
Han sido meses de grandes cambios, de viajar por mi interior hasta perderme y preguntarme si aún era yo. Y cuando más perdido creía que estaba, cuanto màs me alejaba de ese David que antes fui, más seguro y fuerte me sentía, pero también más cansado.
Y de repente, un día, ese viejo y herido David, ese Le petit Davidlie Poulain, soñador, confiado y algo ingenuo volviò a resurgir lentamente, más fuerte que antes, con más ganas de absorver por sus poros vida, con más ganas de ser el que siempre he sido.
Y hay factores que me están ayudando mucho a que me guste mucho mi nueva vida. Ahora mismo tengo cosad que me ilusionan. Y da un poquito de miedo, de vértigo. Pero creo que he vivido ya con miedo mucho tiempo, y ahora que tengo tantas cosas a mi alrededor que me llenan de color, es hora de pintar un arcoiris con ellas.
Voy preparando el lienzo para pintar
Mi nueva vida.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Reconstruyéndome
Pues aquí estoy. Y la vida aún no ha podido conmigo. Y ahora soy yo el que la desafío a que me dé más vida de la que puedo soportar. Veremos quien gana.
domingo, 23 de septiembre de 2012
Eres tú, David?
Y de repente me lo pregunto y no me sé contestar. ¿Todavía soy yo? ¿Todavía queda algo del David que fui?
Y lo peor es que no sé cual prefiero.
Al final, el resultado acaba siendo el mismo...
Y lo peor es que no sé cual prefiero.
Al final, el resultado acaba siendo el mismo...
sábado, 8 de septiembre de 2012
Cristales rotos
Y aquí estoy en vez de haberme ido de marcha como debería haber hecho, soportando el peso de mi dolor sobre la espalda y clavándose en mi pecho como trozos de cristales punzantes.
Llega un punto en el que debería ser posible deshacerse de la cabeza de uno mismo, desechar los recuerdos, el dolor y conservar sòlo en una especie de usb los recuerdos buenos para introducirlos en tu nuevo yo. Sí, lo que nos completa es lo bueno y lo malo y de todo se aprende. Pero creo que ya me he doctorado y no quiero ser más inteligente en ciertas cosas. Es más, me gustaría no saber nada, para volver a saber lo que es pasear por la noche escuchando música sin sentir que el oxígeno de la noche ha dejado de existir.
Llega un punto en el que debería ser posible deshacerse de la cabeza de uno mismo, desechar los recuerdos, el dolor y conservar sòlo en una especie de usb los recuerdos buenos para introducirlos en tu nuevo yo. Sí, lo que nos completa es lo bueno y lo malo y de todo se aprende. Pero creo que ya me he doctorado y no quiero ser más inteligente en ciertas cosas. Es más, me gustaría no saber nada, para volver a saber lo que es pasear por la noche escuchando música sin sentir que el oxígeno de la noche ha dejado de existir.
domingo, 2 de septiembre de 2012
Días en los que sòlo apetece dormir
La decepciòn ante uno mismo es la peor enfermedad. Ver que al final no eres fuerte, que no eres capaz de quererte lo suficiente como para mandar a la mierda los recuerdos y las partes trituradas e inservibles de tu corazòn... ¿Cuántas veces te has repetido hasta aquí? ¿Cuántas veces te has dicho y prometido no volver a caer en el sufrimiento y en la autocompasiòn provocada por la soledad que deja un amor fugitivo? No, parece que no aprendo. Y lo pepr de todo es que objetivamente lo veo y me escupo por ello. Por no ser capaz de cambiar. Por quedarme siempre en intentos fallidos, en cataclismos de lágrimas y ansiedad.
Me podría prometer que nunca más voy a caer. Pero eso ya lo he hecho muchas veces y no sé si lo cumpliré. Prefiero esperar al día en el que de verdad lo haga para volver a hablar de ello.
Hasta entonces, simplemente lucharé.
Me podría prometer que nunca más voy a caer. Pero eso ya lo he hecho muchas veces y no sé si lo cumpliré. Prefiero esperar al día en el que de verdad lo haga para volver a hablar de ello.
Hasta entonces, simplemente lucharé.
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